El Amor verdadero
(Patricia
Gómez Leiva)
Podría
pensar que sólo ha sido un momento, un respiro, un silencio que me abruma
durante largo tiempo, pero no, no es eso; es un nudo en la garganta, un golpe en
el pecho una enorme confusión de sentimientos, amor, odio y abandono para
elegir el pecado, el placer y la satisfacción que mis virtudes me han otorgado,
olvidándome de la mayoría de las personas, excepto esa, esa que con su cálido
aliento recorre cada rincón de mi cuerpo, regenerándolo con una suave sensación
de frescor, acompañado de una fuerte pasión que enciende mi amor, a la vez que
traiciono a mi pasado dulce y romántico, por la demencia de una larga noche
malagueña sostenida por un agradable perfume de
azahar. Sus susurros agonizaban los míos, disminuyendo las distancias.
Sus ojos, lo único resplandeciente en aquella oscura noche, me penetraban cegándome
y enamorándome de un ser imaginario para convertirse en mi dolor más deseado.
Sin pensar jamás que sus temblorosas manos acariciarían mi pelo, para
permitirme besar el pecado de sus dulces labios humedecidos con un sabor
mentolado, para llenar lo más
hondo de mi ser enojado.
El
sol del amanecer descubrió nuestra pasión secreta, único testigo de aquello,
que ambos juramos olvidar para seguir nuestros senderos, pero la fuerza del
destino nos unió de nuevo, para cumplir nuestro sueño y terminar lo que el sol
iluminó como un amor verdadero.
3ª
Bup.A